Reportero gráfico del icónico Diario de Centro América, la obra del fotógrafo Mario Fernando León Mendizábal se caracteriza por fusionar a la perfección la responsabilidad social y el compromiso con la verdad histórica propios del fotoperiodismo, con el acento creativo de la fotografía publicitaria. Con una mirada internacional y una sólida formación en la ciudad de Barcelona, su trabajo emana sensibilidad estética y compromiso ético, y traslada la actualidad con el mismo impacto visual con el que narra escenas comerciales o escenarios turísticos que nos acercan hasta su Guatemala natal.
En esta entrevista, León Mendizábal ofrece su visión sobre los desafíos de la profesión en el ámbito de la cultura, el impacto de la inteligencia artificial en el campo de la fotografía y los retos que suponen las nuevas tecnologías para el arte de inmortalizar el instante correcto.
Cuéntenos cómo es el panorama fotográfico de Guatemala
Guatemala es un país fotogénico por naturaleza, colorido y de muchos contrastes sociales, tenemos riqueza visual incluso en el caos de nuestras calles, belleza en la arquitectura de nuestro Palacio Nacional y lugares turísticos; todo eso favorece a mis
fotografías y a las de mis colegas, pero al mismo tiempo nuestro sistema político hace que debamos ser cautos al momento de informar a la población para que la imágenes no distorsionen la realidad que vive la mayoría.
En mi caso trabajo en dos áreas, en lo periodístico documento temas políticos, culturales y económicos para el periódico oficial, y en lo publicitario hago imágenes para mercadotecnia y empresas.
¿A qué desafíos se enfrenta la profesión dentro del ámbito de la cultura?
Pienso que el principal desafío para los fotógrafos es la falsa sensación que dan los teléfonos a las personas de que no necesitan de nuestra experiencia profesional, por supuesto que pueden crear fotografías rápidamente, pero jamás con las proporciones
áureas ideales, con la composición que necesitan para triunfar en el mundo de la comunicación, específicamente en la cultura ahora se ven trabajos más subjetivos que antes y es por esa falta de calidad… En mi opinión nadie hace arte, más bien se hacen
obras y solamente algunas de ellas pueden catalogarse como arte muchísimo tiempo después, siendo avaladas por expertos.
¿Cómo valora las nuevas tecnologías aplicadas al arte de la fotografía?
Soy un optimista tecnológico en mi trabajo, con las cámaras mirrorless se ha modificado mi forma de trabajar en la calle porque son más silenciosas y discretas para el periodismo, puedo enviar fotografías rápidamente a la redacción mientras
estoy en el lugar de los hechos, esa inmediatez es vital en el mundo moderno; mientras que para la publicidad los puntos de enfoque garantizan nitidez en donde deseo atraer la atención de los consumidores.
¿Qué retos considera que tiene por delante la fotografía en plena expansión de la IA?
Aquí es donde la cosa se pone interesante, la Inteligencia Artificial no es el enemigo, pero sí cambia las reglas del juego en nuestra profesión. La ética y la verdad en el periodismo se pueden ver comprometidas con la IA generando imágenes hiperrealistas, nuestro valor reside en ser testigos presenciales de los hechos, una foto de IA no tiene alma porque no hubo nadie allí para experimentar el momento.
En la publicidad la IA ya está recreando fondos y modelos simulando ser reales, pero la IA no puede ofrecer una dirección creativa correcta y humana, no puede generar empatía con el cliente ni tampoco tiene la capacidad de capturar la esencia real de un producto guatemalteco, se reconoce muy fácilmente en nuestro mercado cuando algo está siendo simulado.